El siguiente paso tras haberte decidido a ser un emprendedor es tener una idea que emprender. Seguro que algunos de ustedes tienen más ideas de las que podrían implementar en una vida, pero a algunos emprendedores aspirantes nos cuesta tener ideas.
Pero eso no debe ser motivo de desesperación. Las ideas no tienen que venir por revelación divina o en una epifanía. A veces tienes que trabajar y prestar atención para obtener ideas ganadoras.
Estas son algunas sugerencias para generar ideas emprendedoras.
1. Echa mano de tu experiencia.
Si actualmente estás empleado, mira a tu alrededor y ve si hay algún problema inherente a tus actividades diarias que podría ser resuelto si tan solo existiera un producto o servicio diseñado (o refinado) para tal efecto.
Listo. Ahí tienes tu idea. Anotala en tu libreta de ideas.
Muchos emprendimientos son formados por empleados de una empresa establecida en un mercado existente que deciden formar una nueva compañía.
Otro caso son trabajadores independientes que ven alguna necesidad en su nicho o industria que no está siendo atendida por nadie en el mercado.
En ambos casos, la experiencia, el conocimiento y el trasfondo profesional de estas personas es lo que les dan una posición única para identificar problemas y generar ideas que las resuelvan.
Mira las herramientas que utilizas a diario y piensa como podrías mejorarlas, simplificarlas o quizá hasta combinarlas de una manera efectiva. Muchas startups parten de una necesidad. Piensa que si te hace a ti la vida más fácil, podría funcionar para tus colegas también.
2. Capitaliza tus hobbies.
Trabaja en algo que te apasione.
La frase anterior se repite tan a menudo que ya es casi un cliché. Pero es completamente cierto.
En el punto anterior mencionabamos lo importante que es el conocimiento y la experiencia profesional, pero quizá hasta ahora has estado trabajando en algo que aborreces por completo.
¿Eres un contador público de profesión pero lo que de verdad te gusta es la cocina? ¿Eres abogado porque todos en tu familia son abogados, pero lo que de verdad quieres es tocar la guitarra todo el día?
Si sabes todo sobre videojuegos quizá deberías iniciar un podcast sobre videojuegos. Si eres un amante de la música regional noruega podrías crear una red social para gente con tus mismos gustos.
Cuando hablamos de hobbies, hablamos de pasión. Y la pasión es muchas veces mayor que el conocimiento. Así que no importa que no hayas ido a la universidad de los videojuegos, si estás verdaderamente apasionado vas a ir aprendiendo sobre la marcha.
Y no te preocupes si tus hobbies son extremadamente extraños. Aún si eres uno en un millón, en el mundo hay por lo menos 6,690 personas como tú. Lo difícil es alcanzarlos.
Pero si fuera fácil que chiste tendría.
3. Habla con tus amigos.
Nadie dice que tienes que ser tú el de las ideas. Rodéate de amigos que como tú quieren ser emprendedores y escucha las ideas que ellos tienen.
Github, por ejemplo, nació en un bar con un programador (Tom Preston-Werner) platicándole a su amigo (Chris Wanstrath) su idea de un repositorio social de código, a lo que el amigo solo respondió: Estoy dentro, hagámoslo
Pero cuando alguien te platique a tí su gran idea ten paciencia y se respetuoso. No todas las ideas nacen siendo ideas ganadoras. Escucha con calma y trata de entender lo que te están diciendo.
No siempre vas a querer decir: “estoy dentro, hagámoslo” te sugiero que antes de poner peros y de hacerle sugerencias a tu amigo, repitas con otras palabras lo que entendiste:
– ¿Entonces lo que quieres hacer es un mashup de hotmail con metroflog y linkedin, pero para mascotas?
Eso iniciará una conversación que ayduará a ambos a definir bien la idea.
4. Lo mismo pero más barato.
Seguro que alguna vez has pensado: Este producto/servicio es exageradamente caro. Yo podría hacerlo en mi casa, durante el fin de semana por una ínfima fracción de su costo.
Esta es una gran fuente de ideas, pero ten mucho cuidado porque usar el precio como única diferenciación rara vez funciona.
Antes de ponerte a programar un producto que hace lo mismito que Salesforce pero por $25 pesos al mes detente a pensar con claridad todos los costos que un servicio así implica.
Seguro, tu puedes programar por las noches y no cobrar tu trabajo; pero eventualmente necesitarás una fuerza de ventas, alguien que lleve la contabilidad, un servidor, alguien que diseñe, otro servidor, una oficina, más servidores, algun tipo de marketing y… tu sabes, comer.
Quizá los $25 pesos no escalen muy bien.
Hay sin embargo, un par de cosas que puedes hacer para diferenciarte, además del precio.
a) Haz menos que la competencia. Esto es un concepto que 37signals ha vuelto famoso. Basicamente significa que en lugar de competir con un producto que haga más por menos, compitas con un producto que haga menos, pero que lo haga muy bien. En estos casos un precio de entrada menor es algo natural.
b) Crea nueva tecnología de producción. Si desarrollas tecnología que mejore procesos y que te ahorre tiempo de producción y costos, entonces es posible ofrecer un producto mucho más barato sin temer a que éste no escale.
5. Lluvia de ideas.
En el libro Founders at Work Joe Kraus, cofundador de Excite platica como surgió la idea de esa empresa:
Decidimos empezar una compañía juntos antes de tener ninguna idea sobre aquello en lo que ibamos a trabajar. Pero estabamos tan comprometidos con la idea de comenzar algo juntos que sabíamos que algo se nos iba a ocurrir.
[…]
Luego nos juntamos con otros cuatro amigos y fuimos a una taquería […] y la cena estaba enfocada en descubrir en qué iba a trabajar esta compañía. “Somos una compañía. Ahora que rayos vamos a hacer?”
Tambien en una entrevista reciente los fundadores de Slideshare platican que pasaron mucho tiempo pensando y proponiendose ideas unos a otros sobre posibles proyectos.
El punto aquí, es que no siempre las ideas vienen en un momento de ¡eureka!, pero si tienes la firme intención de iniciar una compañía y –mejor aún– formas parte de un equipo talentoso con ganas de emprender, las ideas va a fluir naturalmente.
Pero para formalizar las cosas, lo mejor es establecer reuniones de lluvia de ideas, donde los involucrados presenten sus ideas (en un elevator pitch, como si estuvieran frente a inversionistas) y entre todos elijan la mejor.
Acerca del autor:
Armando Sosa es un diseñador y desarrollador web, además de un emprendedor amateur que pasa demasiado tiempo en internet



