Este post es una colaboración de Paula López, profesional de la comunicación y el marketing con más de 8 años de experiencia en puestos de diferente responsabilidad, aunque siempre con mucha vinculación a las nuevas tecnologías. Actualmente marketing executive en BaseKit, compañía especializada en el desarrollo de software para la creación de páginas web.
Tanto si ya tenemos nuestro propio negocio, como si estamos pensando en crearlo, sabemos de antemano que debemos trabajar para crear una marca sólida para nuestra compañía, pero… ¿Qué pasa cuando se trata de nuestra propia marca personal? ¿Nos puede ayudar también a desarrollar nuestro negocio?
Hoy más que nunca, y debido sobre todo a la popularización de las redes sociales en Internet, cada uno de nosotros somos susceptibles de convertirnos en una
marca, y como cualquier otra marca, ya sea corporativa (por ej. BMW) o de producto (digamos BMW M3 Coupe) podemos trabajar en darla a conocer utilizando todo tipo
de técnicas de Marketing.
Sin embargo, antes de adentrarse en el proceso, necesitamos saber exactamente qué es y qué implicaciones va a tener para nosotros como emprendedores, porque si algo debemos tener claro de antemano, es que dependiendo de las circunstancias, tal vez no sea adecuado para nosotros.
Como ya apuntábamos, entendemos por marca personal (o personal branding) el proceso por el que una persona y su carrera profesional son tratadas como una marca o producto, pudiéndose vincular de forma muy directa con la marca de nuestra compañía o de los productos o servicios que vendemos. ¿Qué debemos tener en cuenta antes de decidir desarrollar una marca personal que apoye nuestro negocio?
Crear una marca personal es un proceso, y como tal es algo que necesita tiempo, por lo que si la paciencia no es una de tus virtudes, deberías desistir en el intento o trabajar en mejorar la misma. Debes saber de antemano, que si el éxito finalmente llama a tu puerta, posiblemente tengas un foco apuntándote constantemente; esto significa que podrás ser blanco de críticas de todo tipo ¿Es algo que estás dispuesto a soportar? Si el éxito en la venta de tus servicios o productos está vinculado de forma directa a tu marca personal, ten en cuenta que tanto escalar el negocio como traspasarlo o venderlo puede ser complicado o incluso imposible.
Si tras estas consideraciones, decidimos que nos puede beneficiar y tenemos la energía suficiente para seguir adelante, éstas serían algunas de las premisas que debemos considerar:
1. El primer paso es descubrir el posicionamiento para tu propia marca. Esto requiere un ejercicio de autoestudio previo. Debemos conocernos muy bien a nosotros mismos, nuestras fortalezas y debilidades, y sobre todo intentar encontrar ese nicho en el que vamos a poder destacar, de acuerdo a lo que somos, y hacemos.
2. Ponte manos a la obra y crea tu marca. Para ello, utiliza todas las herramientas online que estén a tu alcance. Como decíamos antes, las redes sociales son imprescindibles, crea tus diferentes perfiles, siempre manteniendo una misma línea para que tu marca sea consistente desde el principio, cuenta tu historia, no ocultes tu personalidad, sé lo más honesto y transparente posible y muéstrate siempre disponible y colaborador.
3. Cuida la imagen. Ya se dice que una imagen vale más que mil palabras, por eso, aunque el contenido de todo lo que digas es importante, intenta cuidar al máximo cada detalle relacionado con el diseño y la imagen.
4. Intenta ser diferente, pero no pierdas ni un gramo de autenticidad. Ser original te puede ayudar a destacar, pero si realmente no eres tú, posiblemente no lo puedas mantener en el tiempo, por lo que a medio/largo plazo acabará por no funcionar.
5. Crea opinión, y provoca respuestas. Buscas convertirte en un líder de opinión, pero no tengas miedo a la discrepancia de opiniones, fomenta el dialogo, y la discusión cordial, sin duda te ayudarán.